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sábado, 31 de diciembre de 2011

EL CABALLO DEL ALBA.

Hace 65 millones de años un asteroide colisiono contra nuestro Planeta, haciendo desaparecer las condiciones de vida existentes, surgiendo nuevas, entonces muchos seres desaparecieron al no poder adaptarse a estas nuevas condiciones, entre los que se extinguieron estaban  los dinosaurios. Algunos mamíferos pudieron adaptarse. Nuestro primer caballo conocido como Eohippus con una antigüedad de 55 millones de años, también conocido como “el caballo del alba”, sobrevivió al tener la temperatura controlada. Este herbívoro era muy pequeño, del tamaño de un zorro. Constancia de ello es el fósil de un ejemplar descubierto en Norteamérica en 1867, se averiguo que este antepasado del caballo media 30 centímetros y pesaba alrededor de 5 kilos, tenía cuatro almohadillas en las manos y tres en las patas, similares a la de los perros, habitaba en zonas de selva y en pantanos. Su pelo con la textura parecida a la del pelo de un ciervo, tenía manchas claras sobre fondo oscuro que le servía de camuflaje. Su dentadura no era muy fuerte y se alimentaba de brotes y hojas ramoneando los arbustos. También sus ojos los tenía situados centrados en la cabeza, no tenía visión lateral, que más adelante la desarrollo como parte del sistema defensivo cuando su hábitat lo estableció en espacios más abiertos. Se cree que desapareció hace de 45 a 35 millones de años, en el periodo Oligoceno inferior.

Evoluciono surgiendo el Mesohippus, hace 40 millones de años debido al cambio del clima, la hierba crecía alta, éste era más grande con sus 45 centímetros de altura, con su dorso arqueado, sus patas se alargaron y su cuello se estiro, se alargo su hocico sobre todo para poder ver por encima de la hierba cuando estaba comiendo, tenia tres pezuñas en cada extremidad y una dentadura con capacidad de corte, más potente para comer una vegetación variada como cualquier tipo de follaje. Sus ojos se fueron colocando a los lados consiguiendo mucho más campo de visión. Empezó a vivir en zonas de bosque donde abundaban arbustos y matorrales, empezó a desarrollar como sistema defensivo el método de la huida, así sus manchas y rayas que le servían para camuflaje fueron desapareciendo.

Siguió evolucionando en el mioceno medio y superior surgiendo el Merychippus, época en la que tuvo mucha progresión, se fue acercando a prototipo del Equus, con algún parecido al burro actual, con una alzada de 90 centímetros. Su cuello más largo, podía alimentarse del suelo, con un alto radio de visión, sus dientes tenían capacidad de moler hierbajos duros. Tridigitado, quiere decir que tiene tres dedos, fueron desapareciendo sus dedos y quedando uno principal en el centro que era el que tocaba el suelo y otros dos, uno a cada lado que se fueron atrofiando, así podía correr mejor alcanzando mucha velocidad y recorriendo muchas distancias, utilizando la huida como defensa de los depredadores. El merychippus vivía en zonas de bosque donde el terreno era más duro.

El Pliohippus especie que existió hace cinco millones de años, ascendiente directo del Equus Caballus ya tenia proporciones del caballo moderno, con una altura a su espalda de 122 centímetros, fue el primero que tenia los cascos formados, habían desaparecido los dedos laterales. Solípedo es el cuadrúpedo provisto de un solo dedo, cuya uña, engrosada, constituye una funda protectora muy fuerte denominada casco. Del mismo origen subgenérico del que son las cebras y los asnos salvajes.

Los anteriormente descritos son los ascendientes de lo que conocemos como Equus Caballus, extendiéndose por Asia, Europa y África. La especie evoluciono surgiendo cuatro tipos: el caballo del bosque, el caballo de la meseta, el caballo de la estepa y el caballo de la tundra. De estos cuatro tipos y sus razas surgen las razas de los caballos actuales. Un ascendiente en el continente europeo que desapareció fue el caballo Tarpán, aun hoy existen razas de caballos con algunas de sus características. Relacionados con el Equus quedaron en Europa y Asia los caballos, en África asnos y cebras y en Oriente Medio los onagros.

Qué derecho tenemos sobre él cuando lleva en la Tierra casi 60 millones de años más que el Homo Erectus. Con una antigüedad entre 15000 y 20000 años aparece en las pinturas rupestres como Equus Caballus, pintadas por el hombre de Cro Magnon. En las estepas euroasiáticas los nómadas arios comenzaron su domesticación hace 6000 años.

Los llamados puentes naturales comunicaban los continentes, por ese motivo se extendieron por el continente Europeo en el periodo Eoceno, que es la segunda época del período terciario, abarca desde hace 58 millones de años hasta hace 37 millones de años. Estos puentes naturales se mantuvieron hasta el fin de la época Glaciar 9000 a.C. por estos es por donde el equus caballus se expandió por Asia, Sudamérica, Europa, África. Uno de estos puentes estaba en el Estrecho de Bering.

El espejuelo de nuestros caballos, que aparece como excrecencia córnea que tienen en la parte interior e interna del antebrazo y también en las patas traseras, utilizada muchas veces para identificarlos al ser única en cada caballo, como nuestra huella dactilar. El espejuelo es una reminiscencia del último dedo que desapareció en el caballo. También muchos caballos tienen en la punta del menudillo, en su cerneja o espolón una pequeña callosidad de lo que le quedo al desaparecer las almohadillas de sus dedos.

Hace ocho mil años en la era glacial no se sabe por qué motivos el caballo desapareció del continente americano. Volviendo a América como lo conocemos ahora, en la época de su descubrimiento, lo introdujeron de nuevo los conquistadores españoles, por el año 1519 Hernán Corte en una de sus expediciones llego a ese continente con 16 caballos españoles. Utilizando para ello unas embarcaciones llamadas carabelas, en sus bodegas había unas vigas fuerte que poseían unas argollas que a través de correas de cuero y unos arneses en forma de hamacas, recogían el vientre y las costillas de los caballos, tirando del extremo de las argollas podían ser alzados del suelo, si fueran sueltos estarían continuamente moviéndose, así conseguían su inmovilidad y no sufrían los vaivenes de la mar, se ponían en dos filas, unos en frente de otros, al verse estaban más tranquilos, también para que no cocearan y pateases les unían sus patas con cintas de cuero. Llegaban a su destino en condiciones lamentables, muchos se mareaban, algunos morían y lo tiraban por la borda.

David Muriel Holgado

miércoles, 28 de diciembre de 2011

LAS AYUDAS DE MANOS Y PIERNAS.

Hay que tener un contacto suave en las riendas. Siempre sujetamos las riendas con fuerza por miedo o falta de confianza, esa sujeción hace aumentar la resistencia de nuestro caballo. Acostumbremos a nuestras manos y muñecas a que actúen ligeras y con suavidad. Doblamos las muñecas hacia arriba, luego hacia abajo y luego girarlas hacia adentro. Nota como tus muñecas sólo están ligeras y flotantes cuando los huesos están relajados y mantenemos en línea con los antebrazos.
Nuno Oliveira nos decía que hay que tener buena mano, que la boca del caballo es sensible, que tirar o elevar continuamente con las riendas, es inútil, solo sirve para fatigar los brazos del jinete y que el caballo tenga miedo, e  insensibilizar su boca, endurecerla, hasta casi hacer imposible la parada. “Siempre el ombligo a la mano y nunca la mano al ombligo.” “Toda la fuerza en la mente y las piernas; nada en la mano”. “Toda acción de fuerza de las manos sobre esta masa en movimiento no puede más que provocar resistencias o defensas como consecuencia de la molestia o del dolor que producen.” “La mano no se opondrá a la masa directamente, actuara sobre ésta a través de los resortes del cuello.” “No se le debe mandar por la fuerza, inteligentemente se le mandara actuando sobre el equilibrio.”

Interesante una lección fundamental sobre el uso de las manos de Luis Ramos Paul, la rienda de dentro tiene que ir casi sin presión, o sea en banda, en un coge y suelta, esto es lo que hace la incurvación normal del caballo, por efecto de esta rienda que coge y suelta y la pierna interior que va situada en la cincha. La rienda de fuera va más tensa y siempre empujando la tabla del cuello exterior del caballo hacia dentro. Si tiramos de la rienda de dentro y aflojamos la de fuera, lo que hacemos es torcer el cuello del caballo e impedir la marcha hacia delante del caballo, si estamos frenando con la rienda de dentro y la de fuera suelta, estamos frenando la impulsión.
El duque de Newcastle, dice que para que la mano sea buena ha de ser ligera, suave y firme.
El jinete estará sentado cómodo y seguro. François Robichon de la Guérinière dice que cuando el cuerpo del jinete va desordenado y con poca seguridad, el caballero solo se ocupa de sujetarse. Tiene que haber coordinación de las manos con las piernas. Sobre la posición de las manos dice que los movimientos de la mano de la brida sirven para advertir al caballo la voluntad del caballero, y la acción que produce la brida en la boca del animal es el efecto de las diferentes posiciones, y de varios movimientos de la mano. Estos movimientos, como abrir la mano para que el caballo salga o marche adelante, se hace bajando la mano y volviéndola un poco con las uñas hacia abajo, Sostener la mano, se hace aproximándola al estómago y levantándola un poco uñas arriba, sirve para retener al caballo, una media parada y para pararle, o para darle pasos atrás, no conviene en esta acción apoyarse mucho en los estribos, retrotraer al mismo tiempo un poco el cuerpo, para que el caballo pare o vaya atrás remetiendo las ancas, Vuelta uñas abajo hacia este lado mismo, a fin de hacer obrar la rienda de afuera. Dicho por Guérinière de otra manera, Primero poner en movimiento la cabeza y las espaldas, abrir la mano alargando la brida, el caballo saldrá adelante, sostener o retraerla para acortar el aire de su marcha, y para pararle o para darle pasos atrás, volverla a la derecha para llevarle hacia aquella mano y volverla a la izquierda para traerle sobre ésta. El caballo obediente a la mano es aquel que la sigue y obedece en todos sus movimientos, Tener las riendas separadas en las dos manos o iguales en la mano izquierda, La rienda de la parte de adentro vaya siempre un poco más corta en la mano de la brida, para colocarle el pico sobre la mano en que maneja, porque todo caballo que no va plegado no tiene aire ni gentileza en el picadero cuando trabaja.
También nos indica que casi todos los caballos tienen más disposición, como se ha dicho, para plegar a la izquierda que a la derecha, en los caballos que se encapotan, para levantarlos y llamarlos arriba, la mano ira más alta y adelante, que de ordinario, Los que despapan situar la mano más baja y próxima al vientre, para poderles recoger el pico. Cuando se adelanta la mano de la brida se afloja la barbada, disminuyendo el efecto del bocado, Esta ayuda sirve para echar adelante al caballo que se detiene, cuando se retrae la mano hace mucho más efecto en la barbada y apoya también mucho más el bocado sobre los asientos, cuya operación conduce para recoger al caballo que tira del freno, o al que despapa.

El que fue director durante veinticinco años de la Escuela Española de Equitación de Viena Alois Podhajsky nos enseño que: Hay tener compenetración de las ayudas. Realizar media parada unilateral. En el movimiento hacia delante reside el éxito y, por lo tanto, el secreto de un adiestramiento bien conducido. Las riendas se utilizaran como breves indicaciones de retención, sin tirar fuertemente, ni tirones, ni sacudidas. Aumentar la presión del bocado progresivamente, la rienda que cede no debe ser aflojada bruscamente. Acciones y cesiones repetidas. El efecto de la rienda obtenido por la torsión de la muñeca es el objetivo final del adiestramiento con indicaciones breves. Una simple tensión de la rienda apoyada con el empuje del jinete modera el paso y aumenta la reunión.
Steinbrecht  “la principal tarea de la mano es manejar correctamente el balancín cuello – cabeza del caballo”.

Cultivar la mano es, aprender a no tirar, y seguidamente, permitir que se abran hacia delante los resortes. Lo importante es desarrollar los reflejos de las manos que ceden, y de los brazos que se estiran”. De los escritos de José Manuel Sales Pons saco las siguientes conclusiones:
La misión fundamental de la mano, junto con la ayuda del asiento y de las piernas, es procurarle el gesto confortable al caballo en cada uno de sus movimientos o acciones.
Nos comunicamos con el caballo a través de las riendas. Nuestra mano actúa sobre las nueve articulaciones que hay entre la mano y la boca del caballo, algunas de ellas son la mandíbula, la nuca y la base del cuello.
El acelerar o reducir la marcha no es cuestión de fuerza sino de  equilibrio. Si te agarras de las riendas para equilibrarte, te estas agarrando a su boca. Sustituir los tirones, por el control de la resistencia y del equilibrio. Utilizar la tensión y presión idónea para cada momento. Nunca pedirle al caballo nada que no pueda hacer. Lo decía bien claro Baucher que hay que “colocar y dejar hacer.” Conseguir el bienestar del caballo.
Manejaremos nuestras manos a través de las riendas resistiendo, si tiramos, el caballo tirara en sentido contrario, resistiremos hasta que opte por aflojar sus articulaciones, en principio la mandíbula, la cabeza, la nuca y el cuello. Resistiendo actuamos con una presión molesta en su boca a través de su embocadura, como la mano solo resiste y no tira esa presión desaparece cuando el caballo responde y se siente cómodo. Así es el caballo el que afloja la rienda cediendo. José Manuel Sales Pons nos pone el siguiente ejercicio para que nos demos cuenta de esto: Una persona coge las riendas con las dos manos en un extremo y nosotros manejamos las riendas como si estuviéramos a caballo fijando nuestras manos en un punto para que no vayan hacia atrás, nosotros resistimos hasta que la otra persona afloja. Para muchos es difícil distinguir entre tirar y resistir, hay que aprender a resistir, si no tiramos el caballo no tirará. Baucher decía que se debe utilizar la mano como si se exprimiera un limón, así la mano baucherizada es la que resiste con los dedos y no tira con los bíceps.

Sobre la ayuda de piernas.
Siempre de los grandes se aprende lo mejor.
Luis Ramos Paul. “La ayuda de la pierna nace en el asiento, o mejor dicho, en la cadera del jinete. Si estamos trabajando a mano derecha, la pierna interior irá a la altura de la cincha y la exterior un poco más trasera aguantando la grupa del caballo.”
Alois Podhajsky: El adiestramiento del caballo se frena si las piernas del jinete actúan continuamente. Con el potro si se ayuda con un golpe breve de la pierna, si responde la pierna vuelve a su posición normal. La presión de las piernas debe cesar cuando el caballo responda. Considerando ayudas más sutiles el peso sobre el estribo. Las dos piernas sobre la cincha, supone el movimiento hacia delante. Aplicadas detrás de la cincha producen un efecto de oposición si su presión aumenta, un efecto de empuje hacia un lado o costado. Una pierna sola detrás de la cincha, obliga a desplazarse al lado opuesto. Una pierna en la cincha empuja al caballo hacia delante al mismo tiempo la otra pierna actúa detrás de la cincha empuja al caballo de costado (apoyo).
Nuno Oliveira nos dice que las piernas del jinete, deben adherirse totalmente al caballo, sin ninguna contracción muscular y que estén bajas, lo que asegura una flexible aplicación de las piernas, el caballo responde suavemente sin rigidez. Durante la doma no apretar las piernas, sino más bien usarlas sin esfuerzo, permitiéndolas caer suavemente, próximas a los lados del caballo. Sólo un jinete tranquilo, que tenga ayudas discretas y suaves, es capaz de montar un caballo realmente educado.

David Muriel Holgado

viernes, 23 de diciembre de 2011

JENOFONTE

Fue el primero que escribió sobre la hípica y los caballos.
Nació el 430 a.C. en el demo Ático de Erquía, a 15 km de Atenas (Grecia), hijo de Grilo y Diadora. Eran los primeros años de la guerra del Peloponeso, sobre esta guerra escribió el libro “Helénicas”. De familia muy acomodada. Practicó la equitación como los jóvenes ricos de la época. Jenofonte se consideraba amigo y discípulo de Sócrates, pero no perteneció a su círculo más estrecho en el que figuraba Platón. Pero la influencia de Sócrates aparece en los escritos y obras de Jenofonte. Por su origen noble Jenofonte se situó en políticas conservadoras.
Por el año 404 a.C. se estableció en Atenas el Régimen de los “Treinta Tiranos” con el apoyo de Esparta del que Jenofonte fue partidario, derrocado este Régimen, se restableció la democracia. Jenofonte decidió abandonar Atenas.
En el año 401 a.C. se unió a la expedición llamada de los Diez Mil, de Ciro el Joven que pretendía derrocar del trono de Persia a su hermano Artajerjes II, compuesto este ejercito por mercenarios a sueldo. Ciro no desvelo el objetivo de la expedición hasta que no llegaron a Persia. Mataron a Ciro y ese ejercito de mercenarios regreso a Grecia tomando uno de los mandos el mismo Jenofonte, sobre esta expedición escribió el libro llamado Anábasis. Después participo junto a las tropas espartanas en la batalla de Coronea en contra de los atenienses, esto le ocasiono el destierro. Los espartanos premiaron a Jenofonte donándole una hacienda llamada Escilunte, cerca de Olimpia, donde llevo una vida tranquila con su esposa Filesia y sus dos hijos gemelos Grilo y Diodoro, dedicándose a la cría de caballos y a la escritura. Tuvo que dejar la finca cuando Esparta perdió la batalla de Leuctra ante los tebanos. Estuvo en Corinto hasta que pudo regresar a Atenas por el 368 a.C. cuando Atenas y Esparta acordaron una alianza. Hasta que murió en el 356 a.C. con más de 70 años los paso en Atenas escribiendo. Entre los géneros de escritura que practico están: la historia, el ensayo, la biografía, etc., entre las obras que escribió se encuentran: Helénicas, Anábasis, Ciropedia, Hierón, Económico, etc.
En su obra expresa la esperanza de superación de las circunstancias adversas. Simpatizante de un ideal de una vida simple, sencilla y la autentica vida natural. Amante de las penalidades y el esfuerzo.

Jenofonte y los caballos. Sus dos obras Hipárquico (Hipparchikós) que significa “Jefe de la caballería” donde trata de las funciones de esta persona; la otra obra HippikeSobre la Equitación” donde da consejos convenientes para mejorar la caballería. Estableció las bases del arte ecuestre clásico. Con ideas sobre la Hípica muy evolucionas. En sus escritos aparecen sus principios ecuestres sobre la doma y el adiestramiento de caballos jóvenes, ejercicios de equilibrio y flexibilidad, cambios de andadura y dirección, círculos y piruetas. Enseño a saltar a sus caballos. Se preocupo por la mente del caballo y estableció el valor de los premios y el castigo. Jenofonte enseñaba que hay que tratar con paciencia a los caballos y no aprobaba el uso de la fuerza para lograr los objetivos. Afirmaba que el jinete que obligaba a su montura con el látigo, lo único que conseguía era el miedo, ya que la asociación que existe en esta acción es de dolor con el objeto que les atemoriza. Jenofonte montaba a pelo con los muslos desnudos y decía que el contacto directo con el pelo del animal aumentaba la adhesión. Por eso le gustaban los caballos con buen dorso.

Frases conocidas de Jenofonte:

“Lo que es arrancado por la fuerza y sin comprensión no es jamás bello.” “Todo aquello que es forzado y malentendido no puede ser bello”.

“Los caballos jóvenes deben ser educados de forma que no solamente quieran al hombre, más aún, que lo busquen”.

“Nunca debes maltratar a tu caballo cuando estés encolerizado; pues hay en la cólera algo de irreflexión por la que frecuentemente se hacen cosas de las cuales hay que arrepentirse”.

 “Si se logra que el caballo tome el paso que él adoptaría a su voluntad cuando despliega su belleza, aparecerá alegre y magnífico, orgulloso y feliz de haber sido montado”.

 “Alentándole para que adopte las actitudes y gracias que naturalmente adopta cuando realiza una exhibición, ya has logrado lo que anhelas: un caballo que disfruta siendo montado, un animal espléndido y vistoso, la alegría de todos los espectadores... La nobleza misma de los hombres se descubre de la mejor forma en el manejo de tales animales... Estos son los caballos que montan los dioses y los héroes”.

“Si lo recompensas con un trato amable cuando ha cumplido tus mandatos y lo reprendes cuando desobedece, lo más probable es que termine haciendo lo que quieras. Este principio es válido en todas las ramas de la hípica”.

“Los jinetes que obligan a sus monturas con el látigo, no hacen sino reforzar su miedo, porque entonces asocian el dolor con el objeto que los atemoriza”.

“Si empujamos a un potro tanto que protesta con violencia, desmontaremos cuando está calmado”.


David Muriel Holgado

domingo, 18 de diciembre de 2011

LAS AYUDAS.

El jinete utiliza las ayudas para comunicar al caballo lo que quiere que haga. Dos clases de ayudas las naturales y las artificiales. Naturales son las piernas, las pantorrillas, los pies, las manos, los dedos, el peso del cuerpo del jinete, el asiento de éste y la voz del mismo. Ayudas artificiales son la fusta, látigo y las espuelas.
Pensamos lo que queremos pedir a nuestro caballo y luego a veces nuestro cuerpo dice lo contrario. Debemos aprender la técnica y tener la capacidad suficiente de ponerlo en práctica, esta capacidad se adquiere haciendo muchos ejercicios, y con mucha sensibilidad notando las reacciones del caballo.
Luis Ramos Paul nos dice que a parte de las tres ayudas de piernas, manos y asiento existe otra muy importante que es la serenidad mental. Hay que intentar que la correlación mutua sea eficaz y efectiva. Si se produce sangre hay castigo.
A tener presente las enseñanzas de Baucher y su método de “manos sin piernas y piernas sin manos”. Por lo tanto aplicaremos ayudas para avanzar y otras distintas para pararse pero nunca las dos a la vez. Si el jinete pide enérgicamente con las piernas que avance y sujeta con fuerzas las riendas y además tiene en su boca una embocadura fuerte lo más seguro es que el caballo se ponga de manos. Lucy dice que estamos obligando al caballo cuando le damos señales contradictorias y en momentos inapropiados, conseguimos crear confusión, de hay vienen las resistencias. También nuestro cuerpo con su posición, su movilidad o inmovilidad puede contradecir las ayudas que damos.
Podhajski  nos habla de las ayudas propulsoras que son las piernas, el peso, la voz, las espuelas, la fusta, el látigo. Las ayudas de retención son las riendas y el peso. Ayudas de oposición  son las piernas, las riendas cuando son utilizadas en un solo lado. Las Ayudas del peso con el cuerpo detrás de la vertical inducirá a ir hacia delante. Cuerpo atrás, piernas empujan hacia delante y las riendas ceden obra buenos resultados con caballos que tienen miedo a acercarse a los objetos u obstáculos a los que tiene miedo. El peso sobre el movimiento de costado refuerza la otra pierna. Un hombre subido encima de otro si carga a izquierda el otro ira a la izquierda. Las ayudas con la voz son palabras determinadas para los diferentes movimientos que se desean. Con tono suave y tranquilo actúa como calmante y recompensa, un tono breve y tajante le produce efecto de amenaza o castigo. Podhajski sobre las ayudas artificiales nos dice que: La espuela solo debe usarse en caballos avanzados, usándola lo menos posible, debe usarse como ultima ayuda propulsora. Con el uso excesivo se extenúa y se debilita y amedranta. La fusta como ayuda propulsora, debe ir aumentando desde el simple contacto con el cuerpo hasta el ligero golpeteo. No tocar con ella las patas. El látigo se puede enseñar, levantar, tocar con la rabiza pero no tocar con el látigo todo el cuerpo cruzándole, la grupa, las extremidades, no se consigue nada sólo que él enloquecerá.

Las ayudas según Lucy Rees: Son presiones leves que el caballo responde quitándose de la molestia si no está tenso. Para mantener su sensibilidad debemos quitar al instante la presión, si la mantenemos es una molestia sin sentido, se pondrá rígido y protestara.
            Acompañar sin ninguna presión de ramal, dejándole cuerda, el peso del ramal entre los dos da un contacto.
            Bloqueo es resistir con la misma presión que aplica el caballo, nos paramos plantándonos sin tirar. Montado si paramos nuestro movimiento de mano y cuerpo, él se parará. También se puede bloquear con la pierna. Mantener presión bloquea al caballo, si pegamos un tirón protestara y se resistirá.
            Pedir y molestar, aplicar presiones repetitivas, vibratorias, pequeñas molestias. De montados abrimos y cerramos nuestra mano. Con la pierna con toques suaves sin rigidez. Paramos la molestia en el momento justo en el que responde, así se mantiene sensible.
Aprenderá que la presión de las piernas significa adelante. La doma básica es que vaya hacia adelante con ganas usando bien su cuerpo. Montándolo en el campo explora, le pedimos cosas sencillas, giros, derecha e izquierda, parada, cambio de aire, usando nuestro cuerpo en coordinación, Para parar hombros atrás, pelvis adelante, bloqueando con las lumbares, Para girar giramos los hombros en la dirección y empujamos con la pierna exterior atrasada. Practicar montando a pelo en un caballo tranquilo, girando con los hombros viendo donde vamos como si tuviéramos ojos en el pecho.
En los giros a parte de girar los hombros, pedimos con la rienda abierta, y la rienda externa tocara el cuello, también con nuestra pierna externa atrasada tocamos un poco al potro desplazándole sus cuartos traseros.
En la parada la pelvis recta y los hombros atrás, ombligo hacia delante, no cargamos de peso sus lumbares, Que pare sin levantar la cabeza.
Montar con la cintura flexible, libre de tensión, La mano sigue el movimiento de su cabeza, sin presión en las riendas, el contacto con el peso de las riendas.
En estos movimientos sencillos sentirá las indicaciones de nuestro cuerpo, le sensibiliza, iremos donde queramos sin aplicar ayudas, El uso de las riendas será mínimo, Pedimos flexiones sin que mueva el cuerpo.
El potro entiende las ayudas naturalmente, de tres maneras claras, -Acompañándolo suelto. –Molestarlo, vibrando cerrando y abriendo mano o pierna suavemente sin parar hasta que responde, sin aumentar la presión, sin presiones bruscas. –Bloqueando, cerrando rígida la mano o pierna sin ceder.

Con las ayudas el jinete actúa sobre las articulaciones que tiene el caballo desde la cabeza hasta los riñones. Son la mandíbula, la nuca, el cuello, el dorso, los riñones, toda la columna vertebral. Esto produce movimiento en sus miembros. Todo esto nos lo explica muy bien José Manuel Sales Pons, también nos indica que el caballo normalmente se mueve instintivamente. Baucher decía que el objetivo de la doma es: “destruir las fuerzas instintivas reemplazándolas por las fuerzas trasmitidas”.
Sus reacciones son mucho más rápidas que las nuestras. El caballo nos comunica con resistencias, poniendo rígida la mandíbula, encapotándose, etc.. que no estamos haciéndolo bien las cosas: Vamos mal montados, o llevamos el caballo invertido. Baucher dice “la posición precede a la acción” y también “colocar y dejar hacer”, necesita que le pongamos en una posición que le predisponga necesariamente a hacer lo que nosotros queremos. Las ayudas de pierna y asiento. La pierna, va desde el pie a las ingles, con misión de equilibrarnos, nuestro talón en línea con nuestra espalda, y todas nuestras articulaciones han de permanecer elásticas, la pelvis, el tobillo, la rodilla. El montar a caballo y domar es una comunicación entre caballo y jinete a través del tacto y pequeñas presiones. Nos acoplamos con él desde las ingles, hasta las rodillas, usando nuestros músculos aductores, a esto muchos llaman centaurizar. La función de la pierna impulsando cuando marchamos en línea recta usando las dos o lateralmente usando una. José Manuel Sales Pons, indica como ayuda natural utilizar una fusta larga dando un toque en la grupa con ella para que salga hacia adelante. La pierna es una ayuda que requiere educación y no se debe usar continuamente, habituando al caballo a que responda a la pierna inmediatamente. El uso de las espuelas con sumo cuidado y con caballos ya habituados y no se deben utilizar continuamente, las espuelas provocan el deseo de huida y pueden hacerle daño. Sobre las espuelas alguien dijo que, ponerse espuelas un jinete que no sabe utilizarlas es como un mono con cuchillas de afeitar en sus manos. Si no reacciona a nuestra pierna a veces es porque nuestras manos no lo dejan.

Referente a las ayudas Nuno Oliveira nos dice que el jinete tendrá las piernas totalmente relajadas, y realizara ejercicios con las manos abriendo y cerrando los dedos con suavidad, también hará ejercicios de tensionar y destensionar uno y otro glúteo y los gemelos alternativamente llevando el mismo ritmo que el caballo. El jinete debe ceder toda acción, relajar las manos y la presión de las piernas, cuando el caballo permanece reunido, enérgico y flexible.

El jinete se ayuda con la voz transmitiendo confianza al caballo, dependiendo del tono que utilice así hará saber al caballo su estado de ánimo y lo que quiere de él. Utilizando las siguientes palabras: paso, trote, galope, tranquilo, alto, bueno el caballo, ho..o..la, hola, pasa el caballo, etc…

Sobre las espuelas, muchos las utilizan desde el principio con cautela. En la Escuela Española de Viena según Podhajski no se utiliza la espuela hasta muy avanzada la doma para la ayuda en la impulsión utilizan una fusta larga o vara.

David Muriel Holgado.

jueves, 1 de diciembre de 2011

CONSEGUIR UN BUEN ASIENTO.

Montar al caballo a la cuerda y a pelo. Podhajski nos dice que “La educación del jinete en la escuela Española de equitación de Viena, se realiza mucho tiempo montando al caballo a pelo cuando éste va a la cuerda, para que aprenda a equilibrarse y a mantener la postura más beneficiosa para los dos”.
Lucy Rees, etóloga equina y domadora de caballos, en sus enseñanzas sobre la Monta Natural, nos dice que la forma más fácil de coger asiento es montando a pelo a la cuerda, si no tenemos nosotros equilibrio nuestro caballo tampoco, trabajaremos nuestro asiento montando a pelo, sin riendas, solo con nuestro peso y nuestra pelvis realizaremos paradas y transiciones, el caballo con la cabeza baja. Hay que sentir al caballo, el jinete sabrá que mano o pie del caballo toca el suelo, notar como se redondea y se hunde su dorso, sentir en que diagonal subimos en el trote inglés, a que mano galopa, notando si su dorso se hunde cuando para mal.
En los cursos que imparte Lucy Rees y Raquel Villares sobre la Monta Natural, se aprende y se disfruta de otra manera, paso a describir algún ejercicio que se aprenden en ellos: El caballo estará con cabezada de cuadra y sin riendas, por cada caballo habrá dos personas, el instructor y el jinete o alumno, o dos jinetes que harán alternativamente de instructor y jinete. El instructor llevando al caballo del ramal.
            Montamos ayudados por el instructor, doblamos la pierna por la rodilla y él agarrándola nos impulsa arriba.
            Nos colocamos con la punta de los pies hacia abajo, el cuerpo recto como si una línea central nos recorriera el cuerpo, el ombligo hacia adelante, los hombros abiertos y el pecho abierto, sentados sobre los huesos ísquiones, agarrarse a la crin.
            Atentos a las instrucciones del instructor:
            -El caballo al paso, nos ponemos con los brazos en jarra.
            -El caballo al paso, ponemos los brazos en cruz y giramos con la mirada y el cuerpo hacia la derecha y luego hacia la izquierda.
            -Caballo al paso los brazos en cruz los llevamos arriba a tocar el cielo.
            -Siguiendo al paso nos giramos y tocamos la cola con la mano del mismo lado.
            -Sin mirar decir “derecha” o “izquierda” cuando el caballo adelante la mano derecha o la izquierda, varias veces, luego con las patas. Este ejercicio se practica mucho, el instructor nos indicara si nos equivocamos. Cuando el caballo avanza su pierna, nuestra pierna del mismo lado está más pegada a su cuerpo.

Con el trabajo a la cuerda se consigue sentir el movimiento del caballo y encontrar armonía. Trabajando así se desarrolla el equilibrio con aplomo y estabilidad, reduciendo la tensión y nos ayuda a tener independencia de ayudas. Con estos ejercicios adquirimos flexibilidad en las lumbares. Iremos a los tres aires, sentados sobre nuestros huesos isquiones, adquiriendo asiento. La pelvis en horizontal, los brazos sueltos, la mirada al frente. Manteniendo el eje cabeza, cuello y espalda, los hombros con la espalda y los omoplatos atrás, dejándote llevar por el dorso del caballo. Las piernas con o sin estribos, estarán caídas por su propio peso,  relajando glúteos, y las rodillas sueltas, Las puntas de los pies colgando y luego subidos. Los brazos y manos independientes con efecto muelle, las clavículas paralelas a la pelvis, imaginar un vaso de agua en cada hombro, mantenemos la vertical. Podemos llevar los pies en los estribos, y sin estribos, con montura o sin ella. Con riendas a la cabezada de cuadra, o al filete o bocado.
-Ejercicio: Al paso extendemos los brazos alternando hacia adelante, el brazo encima de la cabeza, luego el otro y los dos juntos, con la espalda estirada, notaremos que el asiento se aligera y las piernas se relajan,
-Ejercicio: Los brazos adelante formando un circulo. La mirada, a lo lejos y al frente, con la cabeza equilibrada. La respiración profunda, relajada.
-Ejercicio: Ajustar y soltar riendas. Presión y relajación de la pierna. Riendas flotantes con trote sentado, sin estribos, en su sitio los ísquiones, pelvis bien, relajamos las piernas, cerramos los ojos, espalda larga, hombros abiertos, los brazos a los lados de los muslos, piernas colgadas pesadas y largas, brazos adelante – arriba – a los lados, levantamos la punta de los pies con las piernas largas, quitar y poner estribos.
-Ejercicio: Al paso con los ojos cerrados dejarte llevar, decir que pata adelanta el caballo antes de tocar el suelo.
-Ejercicio: Sintiendo la cadencia, el ritmo usando la pelvis, ir a los tres aires, cambiando, con los ojos cerrados y las manos a los lados de la crin, ser uno con el caballo, la pelvis acompaña el dorso del caballo. Ir al trote en equilibrio con brazos adelante. Nos ponemos al galope y tus manos que sigan al galope, hacer transición del galope al trote sin usar riendas, solo los ísquiones y la espalda. En las transiciones, usa las piernas para ir con él, agárrate a la crin, en las transiciones apretar la pierna izquierda cuando su posterior izquierdo se levante.
-Ejercicio: Para quitar rigidez a los brazos, sin agarrarse a las riendas ganando confianza. Parar con los hombros, brazos, manos. Galopando en posición ligera podemos cerrar los ojos, centrados en que sólo se mueven los brazos. Realizar transiciones con los brazos relajados, flexibles y conectados.

Ya Francois Baucher dejo dicho que: “Los ejercicios de volteo útiles para la agilidad del jinete, el caballo ensillado sin estribos con un ayudante que sujetara al caballo, el jinete situado en el costado del caballo en posición de montar cogerá un puñado de crines con la mano derecha y las pasara a la mano izquierda, la mano derecha cogerá el pomo de la silla los cuatro dedos hacia adentro y el pulgar hacia fuera, flexionando las piernas se elevará sobre los puños y cuando la cintura esté a la altura de la cruz, pasara la pierna derecha por encima de la grupa y se colocara a caballo”.
En monta natural también se utilizan ejercicios de volteo para conseguir soltura a caballo, tener en cuenta que el “volteo” es una especialidad de la equitación con grandes profesionales, me aventuro a comentar algunos ejercicios que aprendí con Lucy Rees y Raquel Villares, y que creo que para iniciarse un poco y como diversión son útiles siempre siguiendo las instrucciones de personas que sepan, puede realizar cualquiera.
Se utiliza un cinchuelo de volteo que consta de dos agarraderas.
            Poner mucha manta o sudaderas y cinchar el cinchuelo.
            Con un compañero, llevando al caballo del ramal. Nos situamos en el lomo del caballo como si tuviéramos una mochila a la espalda, con la línea imaginaria central que nos recorre el cuerpo, y las piernas sueltas como un flan.
            -Caminamos al paso y cogiendo aire llevamos las manos al cielo estirando el cuerpo como tocando el cielo con la punta de los dedos.
            -Con los brazos en cruz giramos el cuerpo siguiendo a la mirada a la izquierda y a la derecha.
            -Podemos intentar tocarnos las puntas de los pies con la mano.
            -Con los brazos en jarras primero al paso y luego al trote.
            -De parados nos tumbamos hacia atrás a tocar con nuestra cabeza la cola del caballo.
            -Al paso agarrándonos de las asas del cinchuelo, damos un pequeño salto y nos colocamos de rodillas sobre el lomo del caballo, con los talones pegados a nuestro culo; desde esta posición podemos levantarnos agarrados a una cuerda que está unida al cinchuelo, poniéndonos de pie, Así caminamos un rato.
            -Al paso y con cuidado hacemos la vuelta al mundo, pasamos a sentarnos de lado pasando la pierna por encima del cinchuelo, seguimos así unos trancos, luego pasamos la pierna por la grupa y nos situamos mirando hacía atrás, pasamos la otra pierna y nos encontramos montados del otro lado, y por último nos situamos en posición normal pasando la pierna por delante.
            -Desmontamos agarrándonos de un asa, pasando la pierna al otro lado y dejándonos caer.
Es divertido.

David Muriel Holgado

martes, 22 de noviembre de 2011

LA POSICIÓN DEL JINETE A CABALLO Y SU ASIENTO.

El jinete se situara montado a caballo sin molestarle, que el caballo este cómodo, que el jinete este equilibrado en la montura y a la vez con movilidad y ligereza. No es fácil por eso hay que montar mucho y montar bien. Nos fijamos en los maestros clásicos de la equitación que tanto escribieron sobre este tema.

Así Nuno Oliveira nos habla de la posición del jinete diciendo que: El asiento del jinete forma una sola pieza con el caballo, con su dorso superior estirado pero flexible, sus piernas bajas, sin estar apretadas pero suavemente adheridas al caballo. Nunca tirar de la boca del caballo. Hacer gimnasia, para que se tenga flexibilidad, tranquilidad y seguridad montando, buscando la armonía entre caballo y jinete.

Francois Baucher decía que: “El hombre dará toda su extensión posible al busto, que cada parte de su cuerpo descanse sobre la que se adhiere inferiormente, a fin de aumentar la seguridad de su asiento en la silla; los brazos caerán sin fuerza sobre los costados; los muslos y las piernas deben encontrar, por su fuerza interna, todos los puntos de contacto posibles con la silla y los costados del caballo; los pies seguirán naturalmente el movimiento de las piernas. Solo con la practica se adquiere los efectos del tacto”. “Todo lo que se relaciona con el sentimiento se adquiere, pero no se demuestra”.

Guérinière recomienda que antes de montar hemos de revisar todos los arreos; El ahogadero no estará demasiado justo, para no impedir la respiración, La muserola estará bien apretada, El bocado no estará ni muy bajo ni muy alto, alto rasga los labios, y bajo molesta al colmillo, La barbada bien puesta, La montura bien colocada, al apretar la cincha el caballo se hincha, antes de montar tenerle con la silla puesta y cincha ajustada en la cuadra, hacerles trotar algunos trancos a la mano y comprobar que la cincha este apretada, que la baticola no rocé bajo la cola.
Subirá al caballo: con la vara en la mano izquierda, volviendo la punta para abajo, y con la misma mano tomará las riendas un poco largas, Meterá la punta del pie izquierdo en el estribo y haciendo el movimiento, cogerá con la mano derecha el borren trasero y elevándose rectamente sobre el mismo estribo pasará la pierna derecha bien extendida hasta la punta del pie por encima de las caderas del caballo, soltando al mismo tiempo el borren trasero para que pueda pasar el muslo. Soltará la crin y tomará la vara con la mano derecha con la punta hacia arriba, El dedo meñique entre una y otra rienda, apoyando después sobre ambas el dedo pulgar, Vueltas las uñas hacia arriba y enfrente de la parte inferior del estómago. Tomara su asiento precisa y estrictamente en el medio de la silla y sacar un poco adelante el pecho y el estomago. Tendrá dos partes movibles, el cuerpo y las piernas, Inmóvil sin movimiento desde la cintura hasta las rodillas.
El jinete tendrá postura recta, libre y desembarazada. Los hombros sueltos inclinados atrás, porque si la cabeza y los hombros se inclinasen adelante, el jinete saldría del fondo de la silla, Los brazos deben ir doblados hasta la altura del codo y próximos al cuerpo sin violencia ni rigidez, sobre los huesos de las caderas los codos un poco abiertos, Las piernas caídas por su peso natural, flexibles y sin dureza ni violencia desde la rodilla hasta el talón, volviendo las rodillas hacia dentro, No ir ni muy cerrado ni muy abierto de piernas, No llevar las piernas muy echadas adelante ni caídas atrás, El que monta corto no puede, sin salirse del fondo de la silla, apoyarse en los estribos, y el que monta largo no tiene apoyo alguno en ellos ni seguridad en la pierna. El talón se situara más bajo que la punta, No se llevara el pie vuelto hacia dentro ni hacia fuera, sino en la misma línea de la punta que debe mirar rectamente hacia delante, para aplicar la espuela en su sitio que es cuatro dedos más atrás de las cinchas, La punta del pie saldrá por delante del estribo.
            El método de trabajar sobre el trote cinco o seis meses sin estribos es excelente, porque las piernas caen necesariamente a plomo tomando asiento en la silla obteniendo el equilibrio. No tomara el vicio de sacar de su plomo el cuerpo, que es el mayor de todos los defectos, porque los caballos sentidos van bien o mal, según el contrapeso del cuerpo del jinete este situado.

Luis Ramos Paul nos dice lo importante que es en nuestro asiento, no golpear el riñón del caballo haciéndole perder el equilibrio, debemos desplazar nuestro peso hacia el lado que queremos girar, y si en una espalda a dentro a la derecha simplemente con bajar la cadera izquierda, el caballo no perderá impulsión.

De los artículos de nuestro maestro José Manuel Sales Pons sobre la posición del jinete y como repercute su asiento en el funcionamiento del caballo y su cuerpo, tendremos en cuenta sus enseñanzas. Un asiento correcto, en su sitio, más bien adelantado lejos de las vértebras lumbares del caballo, la acción impulsiva del culo del jinete, resbalando el culo de atrás hacia delante sobre la montura, colabora en el movimiento hacia adelante, evitando las culadas, si trota colocar la espalda un poco por delante de la vertical, se sentara sobre los ísquiones siempre sobre el mismo punto de la montura, un buen uso de las piernas actuando acompasando sobre los abdominales y no con presión continua, usando bien las manos, resistiendo pero nunca tirando, buscando el ángulo más adecuado para que el caballo, en lugar de tirar hacia delante, tense hacia abajo, lo que aumentará la tensión del ligamento nucal. El asiento, adaptarlo al movimiento del caballo, las culadas hacen que los músculos del dorso se contraigan continuamente. Consecuencia del peso y la mano, la locomoción se descompone y sus aires se hacen irregulares.
Que nos lleve bien el caballo. Cuando montamos a caballo, lo primero que tenemos que conseguir es que nos lleve bien sintiéndose él cómodo y sus gestos confortables, le dejamos ir a su aire con riendas flojas (flotantes) pero no largas.
José Manuel nos dice que si cargamos un saco a la espalda, bajamos la cabeza y abombamos la espalda. El caballo con sus siete vértebras cervicales forman una “S”, lo que le permite estirar el cuello y darle múltiples formas con la consiguiente tensión del ligamento nucal, se tensara el ligamento supraespinoso, es el que lleva el peso del jinete, así volverán a su acción normal como músculo locomotor, contracción alterna de los músculos de ambos lados de la espina dorsal. La posición de estiramiento de la línea superior del caballo predispone a la contracción de los músculos abdominales.

Podemos comprobar para asegurar nuestro equilibrio que cuando la pelvis la tenemos en posición neutra y relajada, la musculatura de nuestra zona lumbar y abdominal se conecta automáticamente y quien quiera desequilibrarnos tirando de nuestras  muñecas lo tendrá más difícil.
Un ejercicio para comprobar lo que siente el caballo con nuestro peso encima de él, es el siguiente: Sentados en la montura con la pelvis en posición neutra nos cogemos  una mano con la otra firmemente a la altura del pecho; manteniendo los codos a la misma altura, estiramos ambos codos hacia los lados y sentimos como se incrementa la fuerza de contacto en las manos. Empezamos a relajarnos, a liberar primero la tensión muscular de un brazo y después del otro. Si relajamos un codo y su brazo, notaremos que el otro también se relajará. Montados a caballo nosotros somos como un codo y nuestro caballo es el otro; aquí está la similitud.

David Muriel Holgado.

martes, 15 de noviembre de 2011

LA LÓGICA DEL CABALLO. El gran libro de Lucy Rees.


De la editorial Lettera “La lógica del caballo” es un libro completísimo, donde compagina perfectamente la técnica con la practica. Escrito por la Galesa LUCY REES “Etóloga equina y Domadora de caballos” reconocida internacionalmente. Ha escrito libros, uno muy interesante en la editorial Noticias “La mente del caballo”. Grabado películas sobre caballos. Escribe artículos en muchas revistas. Ha recorrido el mundo tratando con domadores de mucho prestigio, donde aprendió técnicas de doma natural. Domadores americanos como los Hermanos Dorrance y Ray Hunt. Lleva mucho tiempo en España donde imparte cursos sobre “Doma y Monta Natural” donde la gente queda sorprendida por la forma de enseñar, en la que te impresiona el conocimiento que tiene sobre los caballos, y lo más importante, que te hace ver al caballo de forma distinta a la que estabas acostumbrado y a lo que durante años aprendiste de gente muy entendida. Basa sus técnicas y enseñanzas en la Etología equina y en su experiencia. Observando a las manadas salvajes aprendiendo su comportamiento y su organización social, que luego aplica con los caballos domésticos. Lucy Rees es una fuente de sabiduría inagotable. El amante de los caballos debería conocer su método, leer sus libros y si puede asistir a algún curso de los que imparte. Y si deseas profundizar ir un mes a Venezuela a Los Llanos para estudiar a las manadas salvajes de cimarrones, desbravarles y domarles. Sus campamentos de monta natural en plena naturaleza, montando en la montaña, son inolvidables, irrepetibles, donde se aprende mucho, a parte de convivir con gente amantes de los caballos. En su pagina Web http://www.lucyrees.com/ encontraras más detalles. Lucy es presidenta de honor de la “Asociación Nacional de Doma Natural” http://www.asociaciondomanatural.org/ y http://www.andn.es/. Lucy la que más sabe de Doma Natural y una gran amazona de la ligereza. Ver una foto de ella en la pagina 253 del libro, lo que siente ella y su caballo en ese momento eso si que es “Tacto y sentimiento ecuestre”, gracias amiga Lucy. También en la pagina 88 vemos en una reunión perfecta a nuestra amiga Delia con un gran caballo, eso es lo que yo llamo comulgar con el caballo Comunión “Común Unión”. También desde aquí un gran reconocimiento a mis amigos Raquel Villares y José Luis Serradilla que Lucy quiso que pusieran su piedra de arena en este libro.

Este libro escrito por Lucy de una forma tan asequible a todo el mundo, con fácil lectura, adaptado a todos, a los que tiene pocos conocimientos sobre caballos y a los que saben mucho, sirviéndoles para conocer aspectos que nunca antes los habían aprendido o se los habían enseñado sin contarles todo. Destacar su claridad al explicar con mucho detalle, abarcando muchos temas, sus dibujos aclaratorios, sus fotografías muy orientativas. Libro para una lectura continua y de consulta, también entra detallando asuntos prácticos, explicando que hay que hacer en determinadas situaciones, como y cuando hacerlo. Un amigo me decía que le enseñara trucos de la Doma Natural, yo le comentaba que la doma natural no es cosa de magia, que todo lo que nos enseña está demostrado de forma científica, que la etología equina es el estudio del comportamiento y la psicología del caballo basada en la teoría del aprendizaje y la neurociencia. Podemos decir que la Etología estudia cómo, cuando y por qué actúa el caballo. Entonces yo continuo y le digo que después de estudiar y conocer muchas cosas de la doma natural, se puede aplicar a cualquier caso practico que se nos de con los caballos. Por ejemplo, que el caballo no se deja coger la pata, le explico como debemos actuar, en este caso actuaremos, desensibilizando y habituando a través de premios. Este caso practico podéis resolverlo leyendo el libro y si dudáis algo consultarme. En este libro Lucy nos explica todo lo necesario para trabajar con caballos.
Dejar claro que los conocimientos que adquieras con este libro sobre doma natural, te pueden ayudar si eres domador tradicional, y es totalmente compatible y se puede aplicar a la Doma Clásica y Vaquera. La doma tradicional si está bien aplicada, da buenos resultados, pero muchas veces no tienen en cuenta la naturaleza del caballo, esta doma tradicional necesita mucha experiencia y años de formación para obtener buenos resultados.
Con los conocimientos sobre la doma natural, puedes ponerlos en practica, también sabiendo lo que nos hacemos, pero si erramos no perjudicamos al caballo y a su educación. Siempre se pueden ir haciendo alguna cosita con los caballos para darnos cuenta de sus reacciones.
Veras como aprendes un poco de los orígenes del caballo, de donde viene, de la sencillez de su vida sacamos muchos conceptos que nos serán útiles para tratarlos y para domarlos. Como viven los caballos salvajes en manada, como se organizan socialmente en bandas. El cambio que le damos a sus vidas cuando los domesticamos eliminando su libertad, en nuestras manos le podemos dar condiciones mejores de vida, aprendámoslas.
Tres cosas importantes para el caballo son “La compañía, la libertad y la sincronización de movimientos”. Al ser animales de presa su psicología es tan diferente a la nuestra que somos depredadores. La importancia que tienen sus sentidos como la vista, el olfato, el oído, etc.. La forma de comunicarse entre ellos con su lenguaje corporal. Asunto importante son los espacios individuales.
Aparecen temas de importancia sobre el funcionamiento del cuerpo del caballo y de ponerlos en forma, construir en él a un atleta.
La reproducción, el parto de la yegua y la relación con su potrillo, el aprendizaje temprano del recién nacido, y las formas naturales del destete. Como actuar y los pasos que hay que dar para desbravar a un potro cerril. Las formas para ponerle del ramal y dar los primeros paseos, como irle quitando la querencia a la cuadra. Enseñarle a estar amarrado.
El aula de clase para un potro que se pretende domar con método natural es el picadero redondo,  donde trabajamos con él siguiendo unas fases a través de las cuales aprenderá. Utilizaremos herramientas sencillas, como una cabezada de cuadra y cuerdas. También en el picadero redondo, se habitúa a llevar algo encima como mantas, antes de introducir la silla. Llegando a las primeras montas. Yo he presenciado como Lucy con una hora de trabajo en el picadero redondo monta a un potro prácticamente cerril. No es necesario que sea así pero con la doma natural se tarda menos que con la doma tradicional. Aunque se monte no está domado, hay que repetir y seguir habituándole. Hay que tomarse el tiempo necesario, así como hacer muchas sesiones en picadero redondo, incluso con caballos ya domados, les vendrá muy bien, y veremos sus reacciones. Lo útil que es el trabajo con riendas largas.
La enseñanza del potro, consiguiendo la deseada impulsión, luego trabajando con las transiciones, y ejercicios de cesión a la pierna. Haciéndole coger buenos hábitos. Los efectos de la pierna interna. Llegando a la reunión natural redondeando su cuerpo, bajando la grupa. Nos habla de la espalda adentro ejercicio importante para fortalecer y dar ligereza.
Todo sobre las embocaduras más apropiadas para el caballo, del tipo de filetes y bocados que se deben utilizar y cuando, y otras cosas que no van a la boca como pueden ser los hackamore y sus tipos. Las sillas de montar, sus tipos y la forma de colocarla, y algo tan importante como es el encontrar el tamaño de montura que le sirve al caballo.
Trata de las condiciones de vida, como la alimentación, su entorno, el lugar donde vive y las cuadras. Creando las mejores condiciones de vida.
Hace mucho hincapié en el estrés, sus hormonas y sus efectos. Los vicios de cuadra, por qué se producen y forma de evitarlos. Hay que tener en cuenta las diversas personalidades de los caballos, a la hora de domarlos a cada uno hay que tratarlo según su temperamento.
El trato con los machos enteros, su trato y educación. La opción y la conveniencia de castrarlos.
Caballos “rebelde”, “no quiere trabajar”, “dominante”. Caballos problemáticos, o dueños problemáticos. Formas de quitar los malos hábitos.
Nos muestra como debe ser el domador y su ayudante. Enseñar al potro la marcha atrás. Subirle a un remolque. Como cogerlo en el prado y entrar en la cuadra. Prepararle para el herraje enseñándole a dar los pies y manos. Quitarle la costumbre de morder.
A veces hay que reeducar a caballos ya domados, como son los que van invertidos, retrotan o se desbocan. Detectar las causas y ponerle remedio a los cambio de comportamiento debido a alguna molestia o dolor.
Corregir resabios como pueden ser: No querer seguir hacia adelante, No se queda quieto cuando se monta, Levanta la cabeza para evitar la cabezada, Levanta la cabeza montado por hábito, Se bota, Tiene terror a la montura, Tiene querencia a la cuadra, El caballo se acelera o retrota.
            Leerlo, entenderlo y disfrutarlo con tranquilidad, volver a leer, consultar para que nuestra idea de este mundo del caballo vaya cambiando y adaptándose para conseguir un fin, el que disfrutemos y que disfrute nuestro caballo.
            Algo  muy bonito que dice Lucy: “Cuando salgo con mi caballo a pasear, lo pasamos tan bien que protesta cuando quiero volver a la cuadra”.

David Muriel Holgado.

viernes, 11 de noviembre de 2011

PREPARACIÓN FÍSICA DEL JINETE 2ª PARTE.

Trataremos de la preparación física del jinete y de que consiga una buena posición de su cuerpo y un asiento adecuado, para sentir junto al caballo las sensaciones de montar bien, la conexión o centaurización con él. Sirviendo estos ejercicios para los que empiezan, le serán útiles para sentirse a caballo y a los veteranos para corregir su forma de montar, eliminando los dolores en su cuerpo por sus posiciones forzadas. Comentare varios ejercicios que nos serán útiles, sacados de “Equitación Alexander” un libro de Veronique Bartin, donde nos explica el método Alexander aplicado a la equitación.
-Sobre una esterilla en el suelo. Tumbados en una esterilla ponemos algo debajo de la cabeza, nuestra cabeza alineada en prolongación a la espalda, y la barbilla a dentro hacia el pecho, doblamos las rodillas, despegamos la pelvis del suelo y luego plana, los omoplatos planos y manos sobre el abdomen.
            Para liberar el cuello, la cabeza hacia delante y arriba, espalda ensanchada y estirada, respirar sin esfuerzo, expandiendo espalda y costados, rodillas hacia el techo como suspendidas en globos relajando aductores.
            Movemos lateralmente piernas notando sueltas las caderas, llevad una pierda al pecho y estirando, la otra descansa, alternando. Levantad los brazos y dejar caer a los lados, hacia atrás y subirlos arriba dejándolos relajados.
            Inspirar por la nariz ensanchando la espalda y espirar por la boca relajando el cuello. Rotamos a un lado y nos ponemos a cuatro patas para levantarnos.
En la esterilla  Vamos a quitar la rigidez. Hay que desbloquear la parte superior. Hay que liberar el cuerpo, estiramos el dorso de la cabeza a la pelvis, poniendo algo en la cabeza, en posición supina con las rodillas dobladas hacia arriba, nos balanceamos con las piernas, manteniendo el eje cabeza-cuello-espalda, los brazos a los lados y por encima de la cabeza prolongando la espalda, con la espalda larga respirar a ritmo profundamente, los brazos en cruz, una pierna en el pecho la otra relajada, te encontraras más estirado y relajado.
En la esterilla Recobramos el aliento. Nos Estiramos. Tumbados con nuestra espalda en el suelo, liberar caderas relajando abdomen, abriendo los hombros, con la sonrisa en el pecho, el cuello libre y la cabeza encima de la columna, deja entrar y salir aire libremente, inspirando por la nariz, espirando por la boca, con la espalda larga. Imaginar una columna de aire en la columna. Hacemos como que soplamos un globo para relajarnos.
-En una silla. Nos sentamos y levantamos de la silla sin coordinar, la cabeza, el cuello, la espalda y la cadera. Si hay una persona que nos observa nos indicara que hacemos mal al sentarnos. El objetivo final es sentarnos, debemos separar este objetivo y ver los pasos que damos para realizarlo. Buscamos las “Tres dimensiones básicas” que son la libertad del cuello, teniendo la cabeza adelante y arriba, la espalda larga y ancha, las piernas relajadas y las rodillas adelante. Al sentarnos y levantarnos unimos la cabeza el cuello y la espalda.        
 Sentarse y levantarse de una silla, pensando como se puede hacer, Parar, con el “cuello relajado, cabeza libre hacia arriba y adelante, espalda larga y ancha”. Rotaciones de cabeza. Imagina una línea de oreja a oreja pasando por la nariz, la cabeza en equilibrio sobre las cervicales.
Hay que emplear la espalda de forma armoniosa apoyando el resto del cuerpo. Hacemos la prueba de la silla para ver como nos sentamos. Nos sentaremos sobre los isquiones no sobre el cóccix, con el cuello suelto en vez de rígido.
Para quitar rigidez de los brazos. Nos sentamos en una silla sobre los ísquiones, buscando el  eje cabeza – cuello – espalda y levantar un brazo. Alargar el brazo delante. Balancear los brazos delante, atrás, con el cuello libre. Ejercicio con manos y dedos con pelotas de goma o esponjas húmedas, abriendo y cerrando los dedos, el resto del brazo relajado, adquiriendo independencia de manos, poner las riendas a una silla y hacer lo mismo que con las pelotas.
 -Caminar, con calma, adelante y recto, nos centraremos en las piernas y los pies, equilibrando la cabeza en el eje dorsal, librando las caderas y aligerando el cuerpo avanzamos sin esfuerzo, con ligereza y soltura.
Caminar, con la espalda arriba, y las piernas pesadas abajo, avanzar relajándolas, caminar como lo hace un caballo, alargando el paso, paso atrás, lateralmente, vuelta.
Solamente con tu mirada desequilibras el cuello. Hay que fijar la mirada en algún punto con mirada amplia. Caminar derecho, detenerse, recoger un libro. Aprender a usar la mirada amplia.
Caminar por la habitación, figurar que tus ojos estás detrás.
-Alineación del eje vertical. Estando de pie recto con los hombros atrás, espada estirada recta, no inclinarse, levantar la cabeza. Todo lo contrario de estar rígidos. Tenemos que recuperar nuestro eje. Si sobreactuamos rompemos la espalda en dos. Descubriendo donde tenemos nuestra espalda, El dorso empieza en la base del cráneo y va hasta el cóccix.
-Posición del mono. Nos inclinados un poco hacia delante con rodillas dobladas, pies abiertos apoyándonos en la planta delantera de los pies, conectando la cabeza, el cuello y las espaldas. Dirigir el pensamiento a través de la espalda para que se coloque en su sitio. En esa posición podemos subir y bajar.
-Nos ponemos delante de un espejo. Pensamos en las direcciones básicas “cuello relajado, cabeza libre hacia arriba y adelante, espalda larga y ancha”, Pecho hacia adelante y centrando la posición, liberando la cadera, Nos movemos en todas las direcciones adelante, atrás y a los lados.
-Espalda contra la pared. Como si tuviéramos un hilo en el centro de la cabeza que tira hacia arriba, Rodillas y caderas flexionadas un poco, La cadera y la pelvis contra la pared, espalda larga, Barbilla abajo para estirar las vértebras cervicales. Flexionando las caderas, rodillas y tobillos, la pelvis contra la pared para quitar rigidez.
-Sobre una pelota grande.  Sentados con los pies separados botamos en todas las direcciones, ahora el balón sustituye al caballo, también se puede usar una cámara de tractor, buscar el eje de la cabeza, el cuello y la espalda.
Sentado en el balón, manteniendo el eje cabeza-cuello-espalda, con los pies separados, sentados sobre los ísquiones y adelante con el culo atrás, las vértebras una sobre la otra, botar en el balón, encontrando soltura y ligereza en la espalda en todas direcciones, haciendo ochos con la pelvis, simulando transiciones del paso al trote al galope, con cadencia y ritmo. Las piernas blandas con pies hacia el suelo, el rebote  ayudara a mantener el eje sin rigidez, botar a pie, respirar y soplar.
Para lograr estabilidad de las manos botamos en el balón con los brazos quietos, movemos el cuerpo con las manos quietas, nos sentamos y nos levantamos del balón. Ejercicios en el balón y cogiendo las riendas una en cada mano.
Con una respiración regular y profunda, eje alineado y estable, con los brazos pesados, la cabeza en equilibrio y mirada amplia y tranquila.
-En el caballete. Montados sobre una montura. Imaginamos la espalda como un muelle, La cadera relajada, Las piernas caídas por su propio peso, Muslos sueltos, Los aductores se alargan, Rodillas muy sueltas, Los pies hundidos, Con una respiración muy profunda, Relajar todas las partes del cuerpo en su justa medida con un tono muscular.
 Sentados en la montura como si estuviéramos a caballo con el “cuello libre de tensiones y relajado, cabeza equilibrada y libre hacia arriba y adelante, espalda larga y ancha” nos inclinamos en todos los sentidos recuperando su eje central, sentados sobre los ísquiones no en el cóccix, poner la mano debajo para sentir el isquion, relajando glúteos y alargando la espalda, Movemos las piernas lateralmente, y nos balanceamos a los cuatro lados. Si tenemos la espalda fuerte y flexible, tendremos las piernas eficaces. Como si tuviéramos un muelle encima de la cabeza, las vértebras una encima de la otra, espalda alargada desde el cóccix a la cabeza, el cuello libre y la cabeza en equilibrio. Relajar las piernas de la cadera al pie, alargar la espalda arriba, relaja aductores, rodilla adelante y abajo sin forzar, punta de los pies arriba y abajo relajados, alargando el posterior de la pierna, Apretar una sola pierna y soltar, cerrar ambas piernas, una en la cincha otra atrás
-Ejercicio con las riendas, abriendo y cerrando dedos, con dos personas uno de un lado y otro del otro, tensar con varias intensidades de nuestros dedos del (0 al 10), así notamos lo que nota el caballo, desplazarse a los lados con brazos pesados y codos relajados.

David Muriel Holgado

viernes, 4 de noviembre de 2011

PREPARACIÓN FÍSICA DEL JINETE 1ª PARTE.

Para montar a caballo el jinete tendrá que estar físicamente preparado dependiendo del nivel. Ya los grandes maestros de la Equitación utilizaron métodos apropiados para que los picadores que antes llamaban así a los jinetes o caballistas, estuvieran preparados físicamente así:
Alois Podhajsky. Que fue Director de la Escuela Española de Viena durante 25 años dice que: La educación del jinete en la Escuela Española de Equitación de Viena, se realiza mucho tiempo montando al caballo a pelo cuando éste va a la cuerda, para que aprenda a equilibrarse y a mantener la postura más beneficiosa para los dos.
Francois Baucher en sus ejercicios a pie parado, nos indica que con el caballo tranquilo y las riendas sobre el cuello, el jinete realiza flexiones de cintura, ejercicios de brazo moviéndolo en todos los sentidos con flexiones y extensiones, la cabeza girándola a derecha e izquierda sin mover la espalda. Con pesos en las manos desde cerca del hombro extendiendo el brazo. Subido a caballo se harán ejercicios separando la pierna de los costados de la silla y acercándola rotándola de fuera a dentro con el fin de hacerla adherirse a la silla en el mayor número de puntos de contacto. Flexiones de piernas, con las rodillas adheridas a la silla las piernas se moverán a delante y atrás como un péndulo de un reloj, para hacerse independientes de los muslos. Ejercicio de rodilla montado a caballo se colocara una tira ancha y larga de cuero entre la rodilla y el faldón de la silla, el instructor tirara de él y el jinete hará fuerza para que no se mueva.
Baucher en sus obras completas, enseña que con la progresión de las lecciones a pie y a caballo se podría seguir con ejercicios de Volteo, montando, saltando y bajándose por los dos lados siendo útil para que el jinete este en forma.

En un campamento junto a Lucy Rees, Raquel Villares nos enseño una serie de ejercicios que son útiles para la forma física de los jinetes y de su relajación muy necesaria porque el caballo tiene gran capacidad de detecta el estado en el que se encuentra el jinete cuando lo monta.
Ejercicios: En todos los ejercicios se mantendrá la línea central, cabeza, cuello y espalda. Los ejercicios se hacen en grupo en el prado donde están los caballos a nuestro alrededor, haciendo un circulo. También cuando se está trabajando a un caballo en el picadero redondo y no estamos del todo sueltos, debemos pararnos y con el caballo suelto realizamos una serie de ejercicios para relajarnos y pensar en lo que debemos hacer.
            -Con los pies separados más que la altura de los hombros, flexionando tobillos y rodillas, soltar articulaciones botando.
            -Soltar brazos y hombros, movimientos libres, sin tensión.
            -Respiración llenando el estomago, subiendo los brazos y soltando aire, bajando brazos poco a poco.
            -Coger aire, poniendo las palmas de la mano hacia fuera, ir subiendo los brazos soltando el aire, subiendo los brazos como tocando el cielo con la punta de los dedos, ahora coger aire, ir bajando con los brazos rectos como tocando el cielo, hacer esto varias veces.
            -Relajación de la cara, soltando músculos y mandíbula.
            -Soltar cuello, intentando poner la oreja cerca del hombro a un lado y a otro.
            -Rotación de hombros.
            -Ejercicio “no se” encogiendo hombros y soltándolos de golpe.
            -Tiramos de la cadera de un lado como si tuviéramos una cuerda atada a ella, la de un lado y la del otro, con el tronco recto, ahora hacia delante y luego hacia atrás.
-Haciendo círculos con la cadera, movemos las caderas en rotación con el tronco quieto.
            -Ejercicio por parejas, hacemos un masaje con los puños huecos, nos colocamos con los pies un poco separados, flexionando lumbares, pegando la barbilla al cuerpo, soltando los brazos y la cabeza en la zona cervical. El compañero nos golpeara con firmeza pero suavemente nuestra espalda, los costados, los brazos, las piernas, etc..
            -Ejercicio de concentración, relajación a través de visualizaciones. Cerrando los ojos nos imaginamos que somos un caballo que está en la playa, en un prado con hierba o en la montaña, visualizamos que va al paso, al trote, al galope. Ahora visualizamos que somos el jinete y que vamos a los tres aires.
            -Con los ojos cerrados, pasamos nuestra mano sin tocarnos por todo el cuerpo desde la cabeza hasta los pies, como si estuviéramos haciéndonos una radiografía. Este ejercicio se hace al principio y al final de la sesión.

Del libro de Saly Swift ”Equitación Centrada” se sacan conclusiones importantes para poner en practica en beneficio del caballo y su jinete.
Mantener la percepción  de que teniendo un mayor campo de visión aumenta la conciencia de uno mismo y del cuerpo del caballo, de hay lo de los “ojos suaves”.
Permitir que desde el centro de nuestro cuerpo se perciban sensaciones.
Con menos tensiones conseguiremos que el movimiento hacia adelante sea más fácil y libre.

Hay puntos esenciales para conseguir la respiración correcta. Respirar a  través de todo su cuerpo. Respirar rítmica y constantemente. Dejar que trabaje el fuelle. Los resultados de la respiración correcta son la reducción de la tensión en su cuerpo, el cuerpo se vuelve menos pesado en el tronco. Baja el centro de gravedad. El caballo se vuelve más tranquilo y permeable a las ayudas. El jinete no se cansa tan fácilmente.

Puntos esenciales del centrado. Hallar su centro físico con la mano. Utilizar los ojos suaves. Respirar a través de su centro. Dejar que su conciencia caiga en su centro.
Resultados de centrarse. Se establece equilibrio, control y energía. El centro de gravedad es más bajo. La parte superior del cuerpo parece más ligera, más estable y más fácil de manejar. El asiento y la parte baja del cuerpo parecen más pesados y seguros. Se relajan las tensiones que bloquean el flujo de energía a través del cuerpo. Estará relajado y a punto para el siguiente movimiento o ejercicio.

Puntos esenciales de los cubos de construcción. Cuerpo equilibrado, desde los pies hasta la cabeza. Estribos adecuadamente ajustados. Silla equilibrada correctamente.
Resultados de los cubos de construcción. Equilibrio uniforme con el movimiento del caballo. Movimiento fluido y cómodo del caballo.

David Muriel Holgado