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viernes, 23 de mayo de 2014

LAS AYUDAS. APUNTES SOBRE EQUITACIÓN. 1ª parte.

AYUDAS. Jinete y caballo conocerán lo que significa cada ayuda. El caballo a través de ejercicios y repitiendo las irá conociendo y comprenderá su significado, si actuamos adecuadamente nos obedecerá voluntariamente.
         Tres clases de ayudas de las piernas que son impulsoras, de las manos a través de las riendas son para retener, acompañado con el peso del jinete. Importante que el caballo conserve su sensibilidad. Si por la necesidad o falta de conocimiento, a un caballo se le aplicaron ayudas demasiado intensas, se puede, aplicando ayudas más suaves recobrar la sensibilidad perdida. La aplicación brusca de las ayudas estropeará al caballo. Con un buen aprendizaje se irán consiguiendo ayudas más suaves hasta llegar a ser imperceptibles como si el caballo obedeciera al pensamiento del jinete. Lo primero del caballo es que vaya hacia delante, que “avance”, por eso las ayudas impulsoras son las más importantes.
Ayuda con las piernas. La pierna actúa sobre la pata del caballo correspondiente, causando efectos, dependiendo de la situación de ésta, si está cerca de la cincha influye sobre el posterior respectivo pidiendo el avance, es la pierna impulsora. Si la pierna se sitúa detrás de la cincha y dependiendo del grado de intensidad causa efectos de pierna reguladora impidiendo que el posterior salga de la pista, o pierna inductora lateral pidiendo que el posterior salga.
Un buen asiento siguiendo los movimientos del caballo, los muslos se mantendrán en el mismo sitio, tendiendo a bajar las rodillas, la ayuda de las piernas será con presión o ligeros golpes con más o menos intensidad desde la rodilla al tobillo.
Importante sentir cuando se adelanta el posterior del caballo, se notara porque el caballo en ese momento se ensancha tomando más contacto con las pantorrillas del jinete, también por el movimiento simultaneo hacia delante de la espalda opuesta. La pierna ejerce una correcta acción impulsora sólo en el momento que dicha extremidad se encuentra en el aire. A veces será necesario utilizar como ayuda impulsora con más actividad la presión más fuerte de ambas piernas a la vez.

Ayuda con las manos. Las indicaciones con las manos se hacen con las riendas llegando a la boca del caballo. El aumento o disminución de tensión de las riendas, lo percibe el caballo en su boca sobre la mandíbula inferior a través de la embocadura. La ayuda de las riendas se considera como un medio para controlar al caballo, conducirlo indicándole la dirección, y retenerlo, siendo necesario en este caso una combinación con ayudas impulsoras. Las manos van quietas en una posición, se moverán de forma que el movimiento sea imperceptible, el movimiento es en realidad de los dedos que aprietan o ceden, de allí el termino tomar o ceder, para parar se logra con tensión en la espalda, al tensar los músculos y llevar ligeramente el tronco hacia atrás las riendas acompañan, el movimiento será mas exagerado al principio, en la medida que se avance en el adiestramiento se lograra la sutileza deseada. Para ceder en el galope o en el paso, los que se mueven como balancín son los brazos. De ahí la importancia de la gimnasia para lograr independencia de movimientos.

Ayudas con el peso del jinete. El centro de gravedad del jinete estará perpendicular al del caballo. Es un arte, seguir con armonía los movimientos del caballo, para mantener este centro de gravedad que está variando continuamente. Así el animal soportara con más facilidad el peso del jinete. Si desplaza su centro de gravedad induce al caballo a desplazar también el suyo influyendo en sus movimientos. Si el jinete se inclina hacia atrás su peso recarga más el dorso y el tercio posterior realizando una ayuda de retención. Inclinándose hacia adelante disminuye el peso de los cuartos traseros, considerándose una ayuda impulsora. Si desplaza un poco su cuerpo hacia la derecha o izquierda, el caballo debe desviarse a ese lado, en los giros sería necesaria esta ayuda realizada recargando un poco más de peso en el hueso isquion del lado del giro y bajando un poco la cadera y la rodilla de ese lado.

(Nota): Muchos venimos de la doma tradicional, ahora defensores de la doma natural, intentamos no poner nada en la boca de los caballos. No entremos en este debate y cuando me refiero, en estos apuntes, a la boca o embocadura, es como si hablara también de hackamore, “Bitless Bridle” etc… Podéis ver mis artículos “Con Embocadura. Sin Embocadura, parte 1ª y 2ª”.

David Muriel Holgado.

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